sábado, 8 de julio de 2017

Cuando Alan Moore escribió el cómic de 'Star Wars'


En 1977 los jefes de Stan Lee le obligaron a aceptar, a regañadientes, la franquicia de un cómic sobre una película que un director casi desconocido estaba rodando en Argelia y que parecía que iba a ser un fracaso total: Star Wars. El inesperado éxito de la película también se trasladó a los cómics, cuyas ventas millonarias salvaron a la editorial de una de sus mayores crisis. Marvel publicó la colección durante diez años, hasta que se acabaron las películas y parecía que no tenía sentido seguir más alla. Esos tebeos se han convertido en una colección de culto que Planeta Cómic ha recogido en siete estupendos tomos: Clásicos Star Wars.

Pero hay otros cómics de Star Wars de esa época que solo se distribuyeron en el Reino Unido y que permanecían inéditos en España, los que ahora recoge el estupendo tomo Star Wars. Clásicos Marvel UK (Planeta Cómic)

El libro contiene material inédito publicado en la revista Pizzazz (# 1-16) y las historias que grandes guionistas, como  Archie Goodwin, Roy Thomas, Chris Claremont y el mismísimo Alan Moore, desarrollaron en las páginas semanales de Star Wars en el Reino Unido (SW Uk weekly# 60, # 94-99, y # 104-115). La historias que comprendieron mensualmente los acontecimientos del Imperio Contraataca (SW UK monthly # 149, # 151 y # 153-157). También compila otras publicaciones mensuales de la saga (SW monthly #159).

Además, los mejores artistas de la época dejaron su huella en estas páginas, como Howard Chaykin, Walt Simonson, Dave Cockrum, Gene Day, Al Williamson, David Mazzucchelli, Tom Palmer, Jan Duursema, Sal Buscema, Klaus Janson, Carmine Infantino, John Stokes, Alan Davis y muchos otros.

Un tomo realmente especial que sirve para celebrar el el 40 aniversario de la saga de George Lucas (1977-2017).

Los mejores artístas de Marvel
Star Wars no fue la primera película que Marvel adaptó a sus cómics. En aquella época dedicó series a otros éxitos como 2001 (1968) o El Planeta de los simios (1968), que hoy también son clásicas. Pero Star Wars tuvo un tratamiento especial que también se trasladó a la versión británica.

De esta forma, los editores británicos decidieron añadir tres páginas autóctonas, que formaban su propia saga, a los cómic originales. Una especie de extra para los lectores de las islas.

Los primeros episodios de este tomo continúan la historia de las películas de Lucas y están realizados por los mismos responsables de la adaptación que Marvel hizo de la cinta de 1977: el gran guionista Roy Thomas (Conan, Los Vengadores), el mítico dibujante Howard Chaykin (American Flagg!, Black Kiss) y uno de los mejores entintadores de la época: Tony DeZúñiga (Conan).

Después, llegarían otros excelentes  guionistas como Archie Goodwin (Spider-Man) y Chris Claremont (X-Men) y grandes dibujantes como  Walt Simonson (antes de su celebrada etapa en Thor) o Carmine Infantino (Flash), que también dibujó muchísimos episodios de la serie central de Star Wars.

Uno de los primeros trabajos de Alan Moore

Pero lo más destacado del tomo es que contiene algunos de los primeros trabajos del guionista escocés Alan Moore (1953), que por aquel entonces tenía 28 años y escribía habitualmente para las revistas británicas más importantes como 2000 AD, Warrior y Doctor Who Magazine.

En esa época Moore no podía imaginar que se convertiría en el guionista de cómics más famoso de los últimos treinta años gracias a series como Watchmen, V de Vendeta, La liga de los hombres extraordinarios o La Cosa del Pantano.

El guionista nos sorprende con puñado de historias breves, pero muy diferentes del resto, en las que Darth Vader da más miedo que nunca (simplemente jugando una partida de ajedrez), Luke Skywalker demuestra que algún día  llegará a ser un gran Jedi,  y C-3PO y R2-D2 descubrirán que en el universo hay otros poderes ocultos, además de "La Fuerza".
Relatos en los que ya destaca la fuerza de la prosa del guionista y se adivina su potencial para crear argumentos muy diferentes, y que nos hacen pensar y reflexionar. 

Además, en una de las historias de este tomo, Moore trabaja con un jovencísimo Alan Davis, con quién años después repetiría en la serie Dr& Quinch y en los primeros compases de Marvelman (Miracleman). Actualmente Davis es uno de los mejores artistas del cómic norteamericanos gracias a sus inolvidables trabajos en las principales colecciones de Marvel y DC como Excalibur, X-Men. Los Vengadores, Los 4 Fantásticos, JLA, Batman...

En fin, un auténtico tesoro que descubrimos gracias al 40 aniversario de La Guerra de las Galaxias.